Os voy
a contar algunas de las recetas que uso para poner en práctica el método
Montignac de una forma creativa, variada y motivadora.
Hoy os
daré la receta de la merluza en salsa con langostinos. Fácil y rica.
Ingredientes:
-cuatro o cinco filetes de merluza (yo los compro sin piel)
-unos diez langostinos
cocidos grandecitos (los corto por la mitad al echarlos)
-un buen manojo de
cebollas nuevas (4 ó 5)
-tres cucharadas soperas
de aceite de oliva (cubrir la base de la sartén)
-medio vaso de vino
blanco (el alcohol se evaporará en la cocción)
-sal
-perejil
Cubrimos la base de la sartén de aceite y en
cuanto esté tibio vamos colocando los trozos de pescado y éstos los cubrimos de
rodajitas de cebolla nueva y de perejil. Lo dejamos hacer un poco y le rociamos
el vino y espolvoreamos la sal.
Cuando el vino casi se ha evaporado y queda
lo que es la salsita, le añadimos los langostinos cortados. Lo dejamos unos
minutos más y lo apartamos.
*no mover con la paleta el pescado porque se
desmenuza. Hacerlo solo lo imprescindible. La merluza suelta su propia agua,
sobre todo si es congelada.
Por otra parte he hablado de distintos tipos
de ensalada por no hacer monótona la dieta y añadirle color y el aliciente de
la variedad.
Una puede ser de lechuga, otra de escarola, otra
de mozzarella, o bien un aliño de pimientos o de huevas. Y vamos alternando la
melva, el atún o los filetes de caballa. En ellas se pueden añadir, además, a
gusto del consumidor, tomates, cebollas, pepino, apio, espárragos blancos (muy
diuréticos ambos), o zanahorias. Con ésta última ocurre una cosa. Podemos
consumirla cruda pero no cocida ni en cualquier guiso ya que Montignac advierte
que presenta un índice glucémico bajo cuando está cruda y un índice alto cuando
está guisada. Y todos los alimentos que ya os dí en la primera lista son de índice
glucémico bajo. Apropiados para bajar peso.
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