Mi
amiga Diana es una persona muy linda y muy especial. Hace unos meses, a una
fiesta sorpresa que me organizaron mis amigos, no pudo asistir pero me mandó
con otro amigo común unos regalitos, todos ellos especiales y con entidad
propia como ella.
Uno era
una crema de manos exquisita, tan fácil de poner, nada aceitosa, y de un aroma
tan agradable que me hizo imponerme, sin darme cuenta, la rutina diaria del
cuidado de mis manos.
Los
otros dos regalos me están encantando y
encandilando .Me producen sensaciones placenteras y ahora os diré por qué.
Son dos
paquetitos de hojas de infusión; uno se denomina Palpasa Masala y otro Rooibos
Orange-Ingwer.
Y son
hojas, con lo cual no puedo hacer como con las otras infusiones que acostumbro
y poner la tacita en el microondas, minuto y medio y “voilá”, como dicen los
franceses, meto la bolsita y ya está. No.
El té
de Diana, como ya le llamo al Palpasa
Masala, me da las instrucciones claramente en su bolsita. Tengo que coger un cacito
con agua y ponerla en el fuego.Esperar que el agua llegue a 80-90º, es decir,
no puede llegar a hervir, pero casi.Y cuando el agua está en ese punto especial
debo poner entre 8 y 10
gramos de contenido por litro de agua.Después debo
esperar que repose al menos cuatro minutos.Por último tengo que colarlo antes
de saborearlo.
No
sabría decir qué tiene eso de la
preparación del té tal como se sabe que es su punto ideal pero…esperar mirando
el agua para atrapar el momento exacto, calcular o pesar los gramos de
producto, dejar reposar, colar…todo ello me remite a un tiempo donde las
comidas se hacían a fuego lento, el café, moliendo el grano instantes antes y,
como el Principito de Saint- Exupéry,
recuerdo que las cosas se hacen especiales por el tiempo que se invierte en
ellas.
El
Palpasa Masala tiene los siguientes ingredientes: Té negro de Nepal, Clavos,
Nuez Moscada, Pimienta, Cilantro, Cardamomo, Canela y Jengibre.
Por lo
que sé el cilantro es un depurativo natural del organismo; el jengibre, aparte
de otras propiedades, tiene la de mejorar la digestión y la circulación.
La
canela y el cardamomo son conocidos como
aceleradores naturales del metabolismo y éste último también como
depurativo. Los clavos son tónicos y estimulan poderosamente las fibras
musculares.
La nuez
moscada es considerada un potente analgésico natural y es conocida por su
capacidad de reducción del estrés y la ansiedad, además de aliviar los dolores
de las articulaciones y musculares.
La
pimienta es un potente antioxidante, favorece el vaciado gástrico y tiene
acentuadas propiedades bactericidas.
Por
último, el té negro del Nepal está considerado como uno de los mejores tés del
mundo, es el más parecido al Darjeeling
que es el champán de los tés, y sus beneficios son múltiples porque tiene
propiedades estimulantes, antioxidantes
y actúa contra las bacterias, las infecciones y la hipertensión. Todo
ello a través de un sabor magnífico.
Por
todo ello no exagero si considero que éste paquetito, humilde en apariencia,
que me regaló mi amiga Diana es un tesoro. Ella lo es más aún.
Lo que
sí es cierto es que ya me gustaría usarlo siempre y beneficiarme de la sinergía
de todos sus componentes y espero que me pueda hacer con él ya que Diana, que
ha viajado a la India en dos ocasiones, trae muchas cositas de allí y en las
bolsas se me indica que su procedencia es Katmandú, la capital del Nepal.
Espero
encontrarlo por aquí en algún lado.
Mientras,
voy a seguir disfrutando mi ceremonia del té incluso con la incertidumbre de
que se me acabe y no pueda reponerlo.




