viernes, 5 de abril de 2013

Tipos de personas tóxicas.Tratamientos según el Dr. Bernabé Tierno.


Ya va siendo momento para que continúe con aquel test que inicié para detectar a personas tóxicas y que os cuente lo que aprendí en el libro de Bernabé Tierno que os recomendé. Optimismo vital.

Según éste autor, esas personas tóxicas se pueden dividir en numerosos tipos y cada una de ellos tiene una forma de conducirse, unas toxinas que les caracterizan y, lo que es más importante para nosotros, una forma de hacerles frente para evitar males mayores  y que lleguen a minarnos la moral y la autoestima.

Los iré exponiendo lo más resumidamente que pueda y si os interesa más el tema os vuelvo a aconsejar el libro del autor.

Estos son los diferentes tipos de personas tóxicas que nos podemos encontrar según el Dr. Bernabé Tierno:

1.      El gran dominador o “ Terminator” emocional.

Él es el que vale, el inteligente, el imprescindible, el salvador de la humanidad.El y sólo él. Suerte que tenemos los demás, que no hacemos nada bien, de que él exista.

Toxinas que muestra: estrés, sumisión, agresividad reprimida, sentimientos de culpa, miedos, baja autoestima.

Tratamiento: mantente frío e inalterable; jamás reacciones a sus provocaciones y, si puedes, evítalas y déjalos con su orgullo.

 

2.      El perfeccionista histérico.

Siempre insatisfecho. Su vicio es el de buscar algo que criticar en los demás.

En realidad es un acomplejado e inseguro que no sabe disfrutar de nada.

Maniático del orden y obsesionado por la limpieza y el perfeccionismo.

Toxinas: inseguridad, complejos, miedos generalizados, desaliento…

Tratamiento : dejarle con sus manías y desearle suerte, dejándole claro a la vez que preferimos vivir, disfrutar de la vida y que soportamos bien lo de ser imperfectos.

Ni darle la razón ni justificarnos ante él. Mantener ante ellos la calma y nuestro sentido del humor.

 

 

3.      El prisas estresado.

 

Siempre va como una moto, y todo era “ para anteayer”.Hace varias cosas a la vez y trae a todo el mundo loco a su alrededor. No sabe distinguir lo urgente de lo que puede esperar.

Toxinas: mala organización, se irrita con facilidad, nerviosismo, confusión mental.

Tratamiento: calmarle y enseñarle a establecer prioridades. Hacerlo con tacto. Intentar que delegue y  se descargue y si continúa con ese ritmo desquiciante, apartarse de él.

 

 

4.      El graciosillo ridiculizador.

 

Inmaduro e infantil. Poner en ridículo a aquellos que cree por debajo de él, sobre todo si son inteligentes o tienen cualidades morales o físicas que él no, les sube la adrenalina.

Toxinas que rezuma: frustración, complejos, escasa valía y maldad refinada.

Tratamiento :mantener siempre ante ellos la firmeza de carácter y la autoestima bien alta, sabiendo que cuanto más pretende hacerse el gracioso este mequetrefe, más miserable y ridículo se manifiesta. No reírle las gracias y cuanto antes poner tierra de por medio, porque el malo, cuando es tonto y quiere hacer gracia, es un caso perdido.

 

 

5.      El pulpo abrazafarolas

 

Te inunda de alabanzas y cumplidos día y noche. Te agota, te asfixia con tanto toqueteo físico y emocional. Todo para después comprarte con facilidad echándote en cara todo ese derroche de bondades, requiebros y favores que tú no le has pedido.  Esta persona es peligrosa y te cobrará muy caro su préstamo.

Toxinas: egoísmo e interés refinado, hipocresía, veneración falsa y afecto de lobo feroz.

Tratamiento: no aceptar sus halagos, alejarse de todas esas lindezas trampa y no mostrarse vulnerable a su adulación interesada.

 

 

6.      El cotilla correveidile

 

Te cuenta todos los secretos y miserias de los demás para sacarte más fácilmente los tuyos y los de otras personas cercanas a ti. Su deporte favorito es el puro morbo de traer y llevar miserias humanas cuanto más vergonzantes o sórdidas mejor.

Este tipo es habitual en algunos medios de comunicación y programas.

Desgraciadamente, hoy el cotilleo de los correveidiles es corriente, pero afectan e intoxican.

Toxinas: necesidad de criticar y bajar la autoestima de los demás.

Tratamiento: hacerle reflexionar sobre sus carencias y deficiencias, pues dedica el tiempo a ver las de los demás, en lugar de disfrutar de la vida.

 


 

7.      El hombre de hielo, alexitímico

 

Altivo, distante, te mira desde arriba, vigila tus movimientos. Impone mucho. Te genera miedo de no ir bien vestido, no hablar correctamente. Te contagia su actitud seca y estirada.

Toxinas que rezuma: frialdad, despotismo, vanidad. Aparece como un gigante temible pero en realidad no tiene consistencia ni entidad. Hueco.

Tratamiento: tratarle como un ser débil que necesita impresionar y dejarle claro que conocemos su debilidad , su máscara y su truco, y que no sólo no nos impresiona, sino que nos causa  pena y compasión verle tan frágil en su olimpo creado para impresionar.

 


Según el autor existen ocho tipos más de personas tóxicas que ya os desarrollaré en otra ocasión. Mientras, vayamos cayendo en algunas “cuentas” y seamos conscientes  de que nos debemos a nosotros mismos las mejores compañías, que no tienen que ser perfectas porque nadie lo es pero sí nos deben valorar y respetar y aportarnos, y enriquecernos, y no minarnos. Gente que sume, no gente que reste. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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